Por Carlos G. Herrero Vega
No hay una respuesta absoluta de sí o no, porque depende de la madurez neurológica de cada niño y del enfoque pedagógico de la escuela.
Durante años, especialmente en Latinoamérica, hemos escuchado a muchos padres de familia exigir a los colegios que sus hijos “deben” salir leyendo y escribiendo del preescolar. Cuando esto no ocurre, algunas familias llegan a pensar que la escuela no cumplió con el objetivo primordial de esta etapa.
Pero ¿es esto realmente lo correcto? ¿O estamos confundiendo etapa con expectativa?
¿Y qué sucede en otros países que destacan en educación según los resultados de PISA, como Finlandia?
Tuve la oportunidad de conversar con la directora de un preescolar en Finlandia, acompañado por directivos de colegios particulares de México. Recuerdo que uno de ellos preguntó:
“Si solo fuera una cosa, ¿qué sería lo más importante que los niños se llevaran al salir del preescolar?”
(Esperando la respuesta: leer y escribir.)
Para sorpresa de todos, la respuesta fue contundente: la capacidad de socializar.
Cada vez más familias buscan escuelas que prometan resultados académicos visibles: letras trazadas “perfectamente”, lectura fluida y cuadernos llenos. La ansiedad colectiva se resume en una pregunta:
¿Va al mismo ritmo que los demás?
Sin embargo, esta expectativa olvida algo fundamental: en educación, el cuándo importa menos que el cómo.
Organismos como UNESCO subrayan que, en los primeros años, la prioridad no es alfabetizar formalmente, sino desarrollar lenguaje oral, pensamiento simbólico y habilidades sociales y emocionales (UNESCO, 2023).
Del mismo modo, UNICEF recuerda que el aprendizaje significativo en la primera infancia ocurre mediante el juego, la conversación, el movimiento y la imaginación, y que adelantar contenidos académicos puede obstaculizar esa capacidad natural (UNICEF, 2022).

El respeto al desarrollo
Especialistas en pedagogía señalan que no es obligatorio ni siempre beneficioso que todos los niños lean y escriban en preescolar, ya que cada uno tiene su propio ritmo biológico. Forzar estos aprendizajes antes de que exista la madurez física y mental necesaria puede causar frustración y rechazo al estudio, además de restar tiempo valioso a lo más importante en esta etapa: aprender a través del juego y fortalecer sus habilidades sociales.
Pero entonces, ¿nadie debería leer o escribir en preescolar? Tampoco.
- Realidad: Muchos niños logran leer y escribir en preescolar, y eso está perfecto.
- Mito: Todos deben hacerlo en el mismo momento.
La lectura suele emerger cuando se construyen bases sólidas como:
- Funciones ejecutivas
- Motricidad fina y Psicomotricidad
- Atención sostenida
- Habilidades visuales

La neuroeducación y los datos globales ofrecen una perspectiva reveladora: la alfabetización no debe ser una carrera contra el reloj, sino un proceso de maduración. Cuando se respeta el ritmo de cada niño, la lectura y la escritura surgen como una consecuencia natural del desarrollo, y no como una imposición que genera resistencia.
Una mirada global: México vs. Finlandia
Esta visión se apoya en contrastes estadísticos profundos. Mientras que, en México, según datos del INEGI (Módulo de Lectura), los adultos leen en promedio apenas entre 3 y 4 libros al año, en Finlandia el promedio asciende a unos 47 libros por persona.
Lo sorprendente, como indican reportes de la OCDE y PISA, es que en Finlandia la alfabetización formal comienza hasta los 7 años. Este enfoque demuestra que “empezar antes no significa aprender mejor”. Por el contrario, postergar la instrucción formal permite consolidar las bases neurológicas necesarias para que Finlandia se sitúe entre los países con mejor comprensión lectora del mundo.
Desde la neurociencia, se entiende que es más valioso sembrar el amor por los libros que acelerar un resultado mecánico. Un niño que inicia su camino lector a tiempo, con entusiasmo y seguridad emocional, desarrolla un vínculo positivo con el aprendizaje que puede perdurar toda la vida.
Por ello, los sistemas educativos más exitosos confirman que, más allá de un cuaderno lleno de planas, el éxito real en el preescolar radica en que el niño desarrolle curiosidad, un lenguaje expresivo rico, habilidades motrices finas y, sobre todo, la capacidad de autorregulación.
En última instancia, la clave del éxito académico no es acelerar los procesos, sino acompañar el desarrollo infantilrespetando sus ventanas de oportunidad biológica.
“No fuerces la sinfonía; primero ayuda al niño a afinar sus sentidos. La lectura será la música natural de un cerebro bien preparado”.
Referencias
- Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (2024). Módulo de Lectura (MOLEC): Hábitos lectores en México. INEGI. https://www.inegi.org.mx
- Organisation for Economic Co-operation and Development. (2019). PISA results. OECD Publishing. https://www.oecd.org/pisa
- United Nations Children’s Fund. (2022). Learning through play. UNICEF. https://www.unicef.org
- United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization. (2023). Early childhood education: Building strong foundational skills. UNESCO. https://www.unesco.org
- WMagazín. (2023). Finlandia, paraíso de la lectura. WMagazín. https://wmagazin.com
