Por Densy Peláez Pacheco
En la actualidad, una de las habilidades más importantes que se debe desarrollar en el ámbito educativo para ayudar a los estudiantes a afrontar la incertidumbre y la complejidad es el pensamiento crítico (Pearse, 2023). Abordar este tema no solo es pertinente para México, donde forma parte de uno de los siete ejes de la Nueva Escuela Mexicana (Comisión Nacional para la Mejora de la Educación [MEJOREDU], 2022), sino que también es fundamental para lograr la calidad educativa en cualquier país.
Es importante enfatizar que el pensamiento crítico no se desarrolla de manera espontánea. Se debe ejercitar hasta transformarse en un hábito, pues “implica analizar, evaluar y sintetizar datos de manera reflexiva. Su esencia radica en cuestionar, buscar evidencia y formar juicios informados, en lugar de aceptar pasivamente la información presentada” (Caratozzolo, 2020, p. 1).
Para lograr esa transformación, es primordial que el profesorado implemente en el aula actividades que formen personas capaces de pensar y tomar decisiones por sí mismas. Esto implica promover la elaboración de procesos, estrategias o representaciones mentales con competencia, priorizando la autorregulación, el análisis, la reflexión y la crítica al momento de dar solución a los problemas (Romero-Martín y Chávez-Angulo, 2021).
En esta tarea, es necesario abordar el aprendizaje desde múltiples dimensiones. Tal como afirma Vásquez (2012), el pensamiento crítico reflexivo no se limita a la esfera cognitiva, como suele proponerse. Por el contrario, exige una interacción constante entre las dimensiones racional-cognitiva, emocional-afectiva y espiritual-trascendental; todas ellas impulsadas por el asombro, la admiración y la curiosidad.

Cinco estrategias prácticas para el aula
Por lo anterior, ¿Cómo podría el docente fortalecer el pensamiento crítico de manera prácticas? Estas son cinco formas:
- Diálogo participativo. En un ambiente cómodo y de confianza es necesario problematizar, fomentar las interrelaciones en círculos de diálogo y juego de roles. También, es valioso contradecir ideas por ejemplo en debates, cuestionando sus evidencias y apoyando el incremento de vocabulario en tertulias, o grupos de discusión temáticos.
- Metacognición. Para una reflexión constante de ¿Qué aprendió? ¿Cómo aprendió? ¿Para qué aprendió?, es prioritario formular preguntas en diferentes momentos, por ejemplo:
- Enfocando al proceso: ¿Cómo los has hecho? ¿Qué dificultades encontraste?
- Insistiendo en el proceso: ¿Qué sucedería si se utiliza otro dato?
- De precisión y exactitud: ¿Hay otras opciones? ¿Podrías precisar más tu respuesta
- Orientadas al razonamiento: Tu respuesta está muy bien, pero ¿por qué? ¿Es lógico lo que afirmas
- Abiertas al pensamiento divergente: ¿Qué harías tu en situaciones semejantes? ¿Por qué cada uno tiene respuestas diferentes?
- Para elegir alternativas: ¿has pensado en otra solución distinta? ¿Por qué lo ejecutaste así y no de otra manera?
- Para modelar la impulsividad: ¿Qué pasos debiste haber realizado? ¿Podrías demostrarlo?
- Verificación de noticias: Es importante informar sobre la existencia de verificadores en la era digital y explicar su correcto uso, de esta manera evitar la rápida difusión de noticias falsas y tomar mejores decisiones basadas en hechos. En varios países se han implementado los verificadores como necesidad ante la infodemia. Por ejemplo: Snopes en Estados Unidos, Verificat en España y Verificado en México.
- Organizadores gráficos: Son herramientas fundamentales para facilitar la comprensión, memorización, y análisis de información compleja entre otros. Se han usado con frecuencia mapas mentales y conceptuales; sin embargo, es relevante hacer que los estudiantes concreten otros organizadores, por ejemplo: la araña, palabras clave, esquema de atributos, diagramas de flujo y el cubo entre otros.
- Rutinas de pensamiento: Con esta estrategia se ayuda a estructurar, gestionar el razonamiento y hacer visible el aprendizaje. Por ejemplo: Veo, pienso, me pregunto, el puente 1,2,3; ciclos de punto de vista, puntos cardinales, palabra-frase-idea, entre otros.
Consideraciones finales
Con estas cinco estrategias, y muchas otras disponibles, el profesorado podrá impulsar de manera efectiva el desarrollo del pensamiento crítico del estudiante. Es fundamental comprender que esta destreza no es un evento aislado, sino una competencia formativa que debe evaluarse y fomentarse con frecuencia en los programas de estudio para alcanzar una verdadera mejora en la calidad educativa.
Referencias
- Caratozzolo, Patricia. (2020). ¿Cómo desarrollar el pensamiento crítico en alumnos de la Generación Z? Instituto para el Futuro de la Educación. Tecnológico de Monterrey. https://observatorio.tec.mx/edu-news/pensamiento-critico-generacion-z/
- Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación. MEJOREDU. Los ejes articuladores: pensar desde nuestra diversidad. Fascículo 4. https://www.mejoredu.gob.mx/images/publicaciones/fasciculo4_aprendamos-comunidad.pdf
- Pearse, Teodoro. (2023). El futuro de la educación superior: habilidades para el mundo del mañana. UNESCO. https://www.iesalc.unesco.org/2023/08/11/el-futuro-de-la-educacion-superior-habilidades-para-el-mundo-del-manana/
- Romero-Martín, Gloria y Chávez-Angulo, Braulio. (2021). El Pensamiento Crítico en el Desarrollo Personal de los Adolescentes. Dominio de las ciencias. 7(4), 03-23. https://dominiodelasciencias.com/ojs/index.php/es/article/view/2408
- Vásquez Alape, L. E.. (2012). Actitud y pensamiento crítico. La problematización de los contextos en la construcción del conocimiento. Actualidades Pedagógicas, (60), 149-169. https://ciencia.lasalle.edu.co/ap/vol1/iss60/8/
Sobre el autor

Densy Pelaez Pacheco es Doctora en Biotecnología y Ciencias de la Educación con amplia trayectoria en docencia, investigación y gestión educativa.
Actualmente se desempeña como Directora de posgrados en Universidad Santander España, México, R.Dominicana, Ecuador, Chile y Perú. Es docente en Universidad Anáhuac Cancún y dirige el Centro de investigación CICIP.
Ha sido reconocida a nivel nacional e internacional por su excelencia docente y su experiencia integra acompañamiento en formación de alto nivel.

Excelente artículo. Muy útil para contextos actuales.
Es un muy buen artículo, me parece muy valioso porque las estrategias que propone para fomentar el pensamiento crítico son claramente explicadas y útiles. Lo que se plantea puede ser una herramienta para ser retomado por docentes de diferentes países y distintos niveles educativos.
De igual forma romper con el esquema de que el pensamiento crítico solamente atañe a la esfera cognitiva y posicionarla en otras dimensiones me parece muy atinado.
Se presenta un análisis sólido sobre la necesidad de que la educación evolucione hacia el desarrollo del pensamiento crítico. Este enfoque permite que el alumno construya un conocimiento verdaderamente significativo, ya que no lo adquiere de forma mecánica, sino mediante un proceso de comprensión, reflexión y apropiación.
Este análisis es justo para las necesidades educativas actuales en el que se promueve el pensamiento crítico. Aunque parece algo muy genérico, en estos tiempos de tanta información, Las rutinas de pensamiento, son una herramienta didáctica aplicable a cualquier ámbito educativo.
Excelente artículo. Es muy importante desarrollar el pensamiento crítico en los estudiantes, sobre todo en edades tempranas. Considero, más bien afirmo, que esto les permitirá fortalecer su capacidad para tomar decisiones y mejorar su autoconocimiento. En este sentido, que el estudiante conozca cuáles son sus fortalezas y debilidades se vuelve primordial para su desarrollo integral.
Desarrollar el pensamiento critico es una de las principales primicias que hoy en día se pueden utilizar en entornos educativos, permiten desarrollar habilidades en los educandos y crear aprendizajes significativos.